Este Real Decreto pretende mejorar la integración laboral de jóvenes desempleados, con cualificación profesional pero sin experiencia laboral, mediante la formalización por parte de las empresas de convenios con los Servicios Públicos de Empleo. Se podrán suscribir estos acuerdos con personas de entre 18 y 25 años (inclusive) con titulación oficial universitaria, de Formación Profesional o certificado de profesionalidad que no tengan o tengan una escasa experiencia laboral y en puestos de trabajo que contribuyan a completar la formación alcanzada. Se define como escasa experiencia laboral la de aquellas personas que no hayan tenido una relación laboral superior a 3 meses para la misma actividad. Serán llevadas a cabo bajo la dirección y supervisión de un tutor, en los centros de trabajo de la empresa y tendrán una duración de entre tres y nueve meses, durante los cuales percibirán una beca de apoyo que como mínimo será del 80% del IPREM. Al finalizar este periodo la empresa deberá certificar las funciones realizadas , la duración y el periodo del convenio. Se incluirán en el Régimen General de la Seguridad Social del mismo modo que las personas que realicen prácticas en empresa siempre que así se recoja en los programas de formación en los que participan. Al finalizar las prácticas la empresa podrá realizar una contratación laboral y podrá beneficiarse de las medidas de apoyo a la contratación, tanto en el ámbito de la formación profesional para el empleo, como es el caso de los convenios de colaboración con compromiso de contratación, como en los programas de incentivos al empleo.